El esfuerzo es el verdadero trofeo

En la escuela de Carabaña y en cada mesa donde compito, repito lo mismo: no importa tanto ganar o perder. Importa cómo lo haces. El futbolín enseña a competir con el corazón.

Respeto

Al rival, al compañero y a las reglas. En la mesa no hay lugar para la arrogancia.

Saber ganar y perder

Ganar con humildad y perder con dignidad. Celebramos el esfuerzo, no solo el resultado. Esa es la esencia del espíritu deportivo.

Trabajo en equipo

En dobles, la comunicación y la confianza valen tanto como la técnica. Juntos se aprende más que solo.

Inclusión

Niños y adultos, hombres y mujeres, compiten en igualdad. En la mesa, todos empezamos con las mismas oportunidades.